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Esta web es la presentación del Battle Box,
mi nuevo panel de control arcade de
escritorio para un sólo jugador de diseño
propio y fabricado de manera artesanal.
No creo necesario explicar aquí los motivos
que puedan llevar a alguien a dedicar
tiempo, esfuerzo y dinero para crear un
mando arcade antes que recurrir a soluciones
comerciales o a conformarse con un versátil pad de control. De lo contrario, seguramente
no te interesará mucho el contenido de esta
web. En este sentido,
doy por supuesto que estás más o menos
familiarizado con esta afición que se ha
extendido desde hace tiempo por la
construcción y restauración de controles y
maquinas arcade en general.
No es el primer proyecto de esta índole al
que me he enfrentado. Mi primer panel ya
pasó a mejor vida y mi segundo mando aun
ocupa un lugar de privilegio en mi
Arcade
Desktop
(enlace),
el peculiar escritorio que hace años monté
para disfrute de los mejores arcades. Por
este motivo, la ansiedad por ver
materializado mi nuevo proyecto no ha sido
un obstáculo, pudiendo dedicar tiempo y
paciencia, no únicamente para el diseño y la
fabricación, sino también para documentar
todo el proceso y elaborar la web que estás
visitando.
He tratado de hacer una descripción
detallada del panel en los distintos
apartados en los que puede ser comentado,
mencionando de forma general los pasos que
he seguido en su creación. No es mi
propósito el facilitar un tutorial sobre
como se hace un panel arcade, algo que se
puede realizar de muchas maneras distintas y
de lo que podrás encontrar amplia y variada
información en multitud de webs como la de
Marcianitos
(enlace).
No obstante, me he permitido añadir un
apéndice final que te invito a leer si estás
interesado en conocer mis reflexiones sobre
diseño y ergonomía aplicados a paneles de
control de escritorio.
Si en mi anterior panel, el
Silver and Blue
(enlace)
di prioridad a la innovación y la
originalidad, con el Battle Box he buscado
crear un mando donde lo principal sea lograr
la ergonomía perfecta, tanto por el diseño
de la caja como la distribución de los
controles. Esto, unido a una selección de
componentes y de materiales de mejor calidad
y rendimiento, ha dado como resultado
exactamente lo que pretendía: un panel
insuperable para mi gusto desde el punto de
vista de la precisión y la comodidad.
Para lograr mi objetivo tuve claro desde un
primer momento que era preciso dedicar mucho
más tiempo a la etapa previa a la
fabricación, realizando diseños, recogiendo
información, haciendo numerosas pruebas e
incluso comprando distintos modelos de
mandos y botones para tener un criterio con
el que elegir acertadamente. He corregido
varios errores de anteriores proyectos y he
puesto especial empeño en todo lo que afecta
a la ergonomía: dimensiones, distribución y
layout de los botones, ángulo de
inclinación, altura de la palanca, distancia
de apoyo frontal y trasera para asegurar la
estabilidad, etc.
Desde el punto de vista estético, he
pretendido un aspecto austero pero elegante
e impecable. Prescindir de artwork y reducir
la gama de colores al blanco y al negro ha
logrado una imagen técnica y formal, acorde
al objetivo funcional al que he dado
prioridad. En la medida de lo posible,
también he intentado lograr la misma
limpieza y orden para el interior del panel.
Antes de entrar en materia, quisiera
expresar mi deseo de que el Battle Box sea
de tu agrado y de que esta web sirva como
fuente de información e inspiración si
tienes en mente el realizar tu propio panel
arcade casero. Te animo fervientemente a
ello, tanto por lo divertido y enriquecedor
que resulta todo el proceso, como por lo
gratificante del resultado.
He aquí unas fotos del panel
terminado (clic para agrandar).
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Vista general |
Vista trasera |
Vista superior |
Vista lateral |
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Diseños y pruebas preliminares |
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A falta de tener los conocimientos necesarios para realizar
un modelado en 3D (mi asignatura pendiente), realicé
íntegramente los diseños en FreeHand MX, un conocido
programa de diseño vectorial, usando medidas en escala real.
Creé las tres vistas básicas: superior, lateral y frontal,
con todas las piezas que conforman la caja y todos los
componentes que se van a instalar.
La primera vista es necesaria para las dimensiones y distribución
de los componentes. La vista lateral sirve para determinar
la inclinación y la altura requerida en el interior de la
caja. Imprimí ambas en papel a tamaño real para marcar la
posición exacta de palanca y botones sobre la madera, y para
trazar el ángulo de corte inclinado de la caja.
Sobre el mismo
diseño de vista superior dibujé con el mismo programa la
organización del cableado, así como una versión realista de la parte superior con la que poder
decidir los colores y hacerme una idea del aspecto del mando
terminado.
A modo de
prueba para comprobar la ergonomía monté una improvisada
maqueta en cartón que me sirvió para llevar a cabo los
últimos ajustes.
También hice
ensayos previos en tableros de distintos grosores para
comprobar la altura de la palanca, sus requerimientos para
la instalación y, de paso, su increíble manejo y
rendimiento, conectándola a un viejo pad hackeado.
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Estructura: la caja |
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El cajón está realizado en tablero de DM de 19 mm. La
tabla superior de DM de 16 mm, por ser un grosor que
deja a la palanca (diseñada en principio para montaje en
metal) a una altura total óptima para mi gusto con una
instalación bajo la madera. Las dimensiones totales son
de 57 cm x 28 cm, procurando
suficiente espacio para reposar
las manos, tanto al frente como por los lados,
pero sin que los mandos queden demasiado alejados del
cuerpo como para forzar la postura al jugar. El
tamaño puede parecer exagerado, pero quería que fuera
una de las señas de identidad de mi panel, además de no
contar, todo sea dicho, con problemas de espacio en
ninguno de mis escritorios. La ubicación retrasada de
los mandos permite ese espacio frontal y asegura la
estabilidad en un diseño inclinado. La caja tiene un
ángulo de inclinación de 11º.
En la
carpintería de un amigo se cortaron las tablas y se
hicieron los chaflanes. Ensamblamos las tablas mediante
galletas y cola de carpintero. Luego le pasé la lijadora
a todo el conjunto para corregir las imperfecciones.
Conviene tener presente que este tipo de montaje hace
que la caja no tenga el frontal y la parte trasera
perpendiculares a la base, algo que, para mi gusto,
queda bastante bien. Finalmente redondeé todos los
cantos con una lijadora, tanto los laterales como los
superiores. La altura frontal (previa al lijado) es de
5,8 cm y la trasera de 11
cm. En la parte trasera taladré un agujero
rasante a la base para dejar salir el cable de conexión.
El cierre inferior se ha
resuelto con una plancha de duolite blanco de 3mm de grosor,
cortada milimétricamente para un ajuste perfecto. Esta base
queda acoplada en el interior con apoyo en 6 puntos en
travesaños de madera de cambará (los taladros y
tornillos en el canto rajarían el DM),
rebajados en 5mm y cortados con el chaflán necesario. A
éstos se atornilla con tornillos de rosca, no
directamente sino en unos tacos metálicos que se clavan
en la madera. Esta parte de la
fabricación fue más complicada de lo esperado, pues
lograr un ajuste perfecto de la base en todas sus
dimensiones requirió bastante dedicación. Para terminar,
6 antideslizantes cuadrados de 3M en la las
esquinas de las tablas evitan que el panel se mueva
mientras jugamos.
Para
añadir peso al panel y así lograr aun más inmovilidad,
acople a los laterales frontal y superior, en
disposición simétrica, unas placas de hierro de 1 cm de
grosor pintadas a spray en negro mate, que añaden 1,7 kg.
en total. El peso total del conjunto con todo instalado
es de algo más de 6 kg, lo
que ayuda a que el panel permanezca pegado a la mesa. |
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Terminación |
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Para darle color a la caja, preferí dejar las
labores de pintura y lacado en manos unos amigos
pintores, que disponen de buenos productos y
herramientas, de manera que la terminación fuera, si no
industrial, sí al menos aceptable. Al cajón se le aplicó
una imprimación y se pinto a pistola en esmalte gris de
dos componentes (RAL 7047). La
aplicación final de laca evita que se incruste la
suciedad en la pintura, además de protegerla de arañazos
y de las rozaduras constantes en la zona donde reposan
las manos. Opté por un acabado
satinado, que logra una terminación elegante, agradable
al tacto y, de igual modo, ayuda a que las huellas sean
menos visibles. Al interior y a la base también se le dio
una ligera mano de pintura en el mismo color del cuerpo del panel.
Para identificar los botones de servicio con sus
funciones, usé unas pequeñas etiquetas impresas en negro
sobre vinilo transparente. A modo de decoración, una
banda de vinilo gris oscuro recorre longitudinalmente el
espacio entre los botones de servicio. Con un plotter de
corte troquelé en ella el nombre del panel.
La parte externa de la base recibe una pequeña etiqueta
identificativa con los datos del panel, mientras que en
la parte interior apliqué un adhesivo en impresión
digital con los esquemas de conexión, para así tener
siempre tener la información a mano en el caso de que
hubiera que hacer alguna operación de mantenimiento.
Aunque mi idea inicial fue la de dejar vistos los
tornillos de la palanca, pintándolos de color blanco,
encontré algo aún más elegante: unos tamponcillos
blancos de plástico con el tamaño y la forma ideales
para cubrirlos y encajar en los huecos del avellanado.
Usé cinta de doble cara fina para dejarlos perfectamente
adheridos.
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Caja pintada y lacada |
Detalles de terminación |
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La palanca Suzo 500 |
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Mi elección para el componente más importante en un
panel arcade ha sido el stick Suzo Universal STC Series
500, también comercializado con modificaciones con el
nombre de Omni-stik. Se trata de un mando digital de fabricación
holandesa y, lamentablemente, no demasiado conocido en
nuestro país. Su principal virtud está en su mínimo
recorrido (2,5 mm de engagement y 4mm de throw), lo cual
garantiza la mayor precisión posible, algo especialmente
importante en matamarcianos, plataformeros y otros
juegos de habilidad. El mando incorpora 4
microinterruptores Cherry.
La
instalación por debajo del panel reduce la altura de la
palanca para un manejo más cómodo. Debido a la peculiar
forma de la base, fue necesario realizar a la madera un
rebaje circular inferior de
más de 1 cm para acoplar el
mando. El hueco superior por el que sale la palanca es
de
29 mm. Atornillé la palanca
con tornillos pasantes para lograr una fijación
perfecta. Los tornillos quedan embutidos avellanando los
agujeros por arriba con una fresa cónica. Así nunca
llegan a rozar con las manos.
Desmonté
totalmente la palanca para su instalación, algo además
necesario para añadir el cubrepolvos o dust cover, de
factura artesanal. Éste fue cortado sobre una pieza de
plástico texturado de un archivador de CDs con el mismo
tipo de corona que se usó para la madera, y
posteriormente fue limado y lijado hasta dejarlo
perfecto, tanto en los cantos (con un ligero chaflán)
como en su base (para reducir el grosor del material).
Sus dimensiones son de 40 mm de diámetro y de 1,4 mm de
agujero).
Compré la
palanca a través de SUZO Technical Components España,
(enlace)
realizando el pedido a Madrid. (+34) 916546203
info@suzo.es Su
precio es de 23 euros. Podéis descargar el catálogo para
ver las referencias (enlace).
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Los botones |
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Los botones de juego son 6 pulsadores cóncavos, modelo
PSL, fabricados por Industrias Lorenzo. Son los
pulsadores tradicionales instalados desde hace décadas
en los recreativos europeos y americanos. Su enorme
fiabilidad y robustez garantizan un funcionamiento y un
rendimiento óptimos. Esto, junto a una estética y una
comodidad de uso admirables, los convierte en los
pulsadores preferidos por la mayoría de los usuarios.
Los 6
botones de juego del Battle Box muestran una combinación
bicolor. Intercambié los barriles internos de unidades
de color blanco y negro para lograr este llamativo
efecto (ver fotografía). Con el fin de lograr la mayor
ligereza y rapidez de acción, les instalé microinterruptores
Cherry de poca oposición.
Taladré
los agujeros con una corona de 28 mm sobre una plantilla
de papel en la que previamente había imprimido todo el
layout. La disposición de los botones es ergonómica, con
un layout de estilo japonés pero optimizado para que se
ajuste exactamente a la posición de mis dedos al jugar,
tratando de que la distancia entre ellos sea la mínima
posible. La separación con respecto a la palanca es
bastante mayor a la habitual con el fin de lograr una
posición menos forzada de los brazos.
En la zona
superior y periférica,
en disposición simétrica y donde
no molesten a la hora de jugar, ubiqué 4 pulsadores del
mismo modelo en color blanco.
Considerando la función de estos pulsadores y para
lograr un tacto muy diferenciado, en estos
mantuve
los muelles y
les instalé microinterruptores Honeywell, más duros.
Las
funciones en MAME de estos botones serán de coin y start,
y operaciones de servicio (pausa y mostrar fps). El
resto de funciones (reset, exit, menú, etc.) se logran
mediante combinaciones entre los botones de juego y el
de start algo que ya puse en práctica con mi anterior
panel y que me resulta tremendamente cómodo y funcional.
Los
pulsadores cuestan 1,95 euros la unidad y puede ser
adquiridos pidiéndolos a Industrias Lorenzo
(enlace),
empresa de Barcelona: 93 647 34 50
ventas@industrias-lorenzo.com
/
sales@industrias-lorenzo.com
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Electrónica: hack y cableado |
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El corazón del panel es un pad de PSX de marca Venom (5
euros). Los motivos de porque elegir esta interfaz de
control para un panel de PC quedan explicados en la
siguiente sección.
Para el
hack comencé por soldar cables flexibles de 3 hilos
directamente en los distintos puntos de la superficie
del pcb, siendo estos previamente lijados para asegurar
el agarre. Para el L1, L2, R1 y R2 fue suficiente con
empalmar los cables que salen por la parte posterior.
Del mismo modo saqué de ahí los puntos de masa, usando
dos cables que crean un circuito que se monta en un
esquema de tipo encadenado que recorre todos los
microinterruptores. Posteriormente, apliqué encima de
las soldaduras y en puntos críticos como en los pequeños
cables originales una capa de pegamento térmico, un
producto que puede servir para sellar, proteger e
inmovilizar los cables y las soldaduras.
Todos los
cables que salen del pad pasan previamente por una
regleta, estratégicamente colocada sobre el pad para
ahorrar espacio. Ambos quedan unidos mediante bridas.
Usar una regleta es siempre un buena idea, pues permite
poder numerar e identificar cada cable fácilmente en el
orden en el que se disponen. De esa regleta parten
cables más gruesos a cada microinterruptor, a los cuales se
enganchan mediante fast-ons. Unos enganches
para cables ayudan a fijarlos, de igual modo que sujetan
el cable principal del pad, para el que procuré bridas y
un nudo con
el fin de que no le pueda afectar un tirón
accidental desde el exterior del panel.
Como se puede ver en mis diseños, planeé la manera
de distribuir los cables de la manera más limpia
posible. Planificar las conexiones y tener al lado los
esquemas impresos es fundamental para ir sobre seguro a
la hora de conectar todos los cables. Conviene tener a
mano un polímetro para ir comprobando las conexiones,
desde el microinterruptor hasta el primer tornillo de la
regleta, e incluso ir comprobando sobre la marcha que
todo funciona como está previsto conectando el pad al
ordenador.
Más como
capricho que como algo necesario, monté una cajita de
PVC fino para enclaustrar el pad y la regleta. Luego la
pinté con spray negro brillo y la fijé a la
estructura con un par de pequeños tornillos. La tapa se
cierra mediante imanes y los cables salen por un agujero
del lateral.
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Consejos sobre planteamiento, diseño y ergonomía |
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Para concluir me gustaría dar unos consejos a aquel que
se anime a aventurarse en la construcción de su propio
panel arcade casero. No voy a centrarme en detalles
técnicos sobre la fabricación, ya que existen cientos de
webs dedicadas a tal efecto, como la de BYOAC
(enlace)
o la de Marcianitos (enlace),
con ilustrativos tutoriales paso a paso, información de
materiales, componentes, herramientas y procedimientos.
Se trata más bien de dar una orientación general sobre
como debemos afrontar el proyecto.
Ante todo hay
que tener presente que el 90% del tiempo que se dedique
al proyecto ha de ser empleado a la preparación y el 10%
restante a la fabricación. El primer punto resulta
crucial para que el resultado final sea plenamente
satisfactorio. Son muchos elementos los que hay que
tener en cuenta en ese proceso previo, de manera que no
es exagerado decir que podemos dedicar varios meses a la
toma de decisiones y a la planificación. Has de saber
que es exactamente lo que quieres y como puedes llegar a
conseguirlo. Considera que cada decisión tiene sus
implicaciones y sus consecuencias. Un error de
fabricación puede ser reparado, pero uno de diseño
difícilmente se subsana.
Si no tienes claro por
donde empezar, en Internet verás cientos de ejemplos de
mandos caseros. Existen páginas con infinidad de fotos
de mandos artesanales como la de Joystick Vault, con
muchos paneles nipones clonados y repetidos hasta la
saciedad (enlace),
la sección de paneles de control de BYOAC, más orientado
a lo occidental y a los paneles de recreativa (enlace),
o la de Marcianitos, ésta sí, en español
(enlace).
Ahí encontrarás ideas e inspiración. Si has visto un
modelo que te gusta y quieres replicarlo o imitarlo,
estudia como está hecho. En general hay unos pocos
sistemas que se repiten constantemente y de los cuales
encontrarás información detallada en la red sobre que
pasos has de seguir. Pero, ojo, no solo has de dejarte
guiar por la estética. Aunque el aspecto del mando es lo
primero que nos seduce, al fin y al cabo se trata de
algo trivial, como pueda ser la elección de colores y su
combinación. Lo realmente fundamental es el no dejar de
vigilar constantemente que ninguna de las decisiones de
diseño puedan afectar a la ergonomía, a la comodidad a
la hora de usar el panel. Eso seria un error
irremediable. Por eso muchas de las indicaciones que voy
a dar van orientadas en esa dirección.
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Paneles de estilo nipón |
Múltiples con mandos extra |
Los puntos
sobre los que debes reflexionar antes de ponerte a
elegir un modelo o a diseñar uno desde cero son
numerosos. Cada una de las partes del panel debe ser
considerada. En mi opinión creo que se debería empezar
por algo que tiene muchas implicaciones en el diseño del
resto del panel: la elección de componentes (palanca y
botones), de lo que hablaré más adelante. Por lo demás,
debes saber, por ejemplo, donde se va a colocar el
panel, de que espacio dispones, si se requerirá una
portabilidad, con que frecuencia se va a usar, para que
juegos se va a emplear principalmente, con que
herramientas cuentas, que materiales vas a poder
conseguir, que servicios profesionales vas a contratar,
que terminación deseas, a que consola u ordenador lo vas
a conectar, etc. Además, para complicar las cosas, cada
decisión afecta a las demás. Por ejemplo, la elección de
componentes supone que debes considerar el requerimiento
de espacio dentro de la caja. Otro ejemplo: la
inclinación de la caja viene determinada por la altura a
la que quede el escritorio con respecto a nuestros
brazos. Más: el layout de los botones puede variar en su
orientación optima dependiendo de la distancia a la
palanca.
Resultaría muy útil el disponer y
manejar un programa como Coreldraw, FreeHand, Adobe
Illustrator o incluso Autocad o 3DStudio, para poder
diseñar en escala real la caja, los componentes, etc. en
las distintas vistas ortogonales y de este modo poder
sacar las dimensiones que quieres o se requieren, así
como fijar exactamente la ubicación exacta de palanca y
botones. Es fácil localizar por Internet esquemas de
todos los modelos de mandos con dimensiones precisas
acotadas. Puedes y debes imprimir y realizar maquetas de
cartón para ver las dimensiones reales de la caja, su
inclinación y así tener una idea de como será el
resultado final. Asimismo es fundamental imprimir el
layout de botones y palanca e incluso instalar los
mandos en esa maqueta de cartón para probar que te
resultan totalmente cómodos. En este punto resulta
básico el probar diferentes modelos de layouts y hacer
modificaciones para buscar la distribución perfecta. No
todos tenemos las manos iguales, ni adoptamos la misma
postura frente al panel y, lo que es más importante, no
todos usamos los mismos dedos a la hora de jugar.
Un error como el de no asegurar una estabilidad en el
diseño de la caja, estudiando que base de apoyo es
necesaria en función de la ubicación de la palanca y de
las fuerzas que ejerceremos en distintas direcciones,
puede dar al traste con el mejor de los proyectos.
También, por ejemplo, el uso de madera fina o materiales
endebles para un panel de grandes dimensiones es un
error que se debe evitar, como lo es el no asegurar el
antideslizamiento, o el de no disponer de una superficie
frontal suficiente y sin resaltes o bordes cortantes que
nos incomoden a la hora de jugar. También conviene
asegurar una durabilidad que garantice que nuestro panel
lucirá como el primer día después de años de uso. En ese
sentido es importante informarse sobre los materiales
más adecuados en el tema de la terminación (pinturas,
lacas, laminados, metacrilatos, vinilos...). Cada
material tiene su aplicación especifica y su manera de
ser trabajado, y en ese sentido nada como el consejo y
la experiencia de un profesional.
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Estabilidad frontal |
En el
diseño de la caja has de prever que tu idea sea posible
de realizar desde el punto de vista técnico. Has de ser
práctico y realista para cuando pases a la fase de la
fabricación. La carpintería puede echar para atrás a
algunos, aunque hacer caja sencilla no es complejo con
unos mínimos conocimientos y unas herramientas básicas.
Evidentemente, para lograr los mejores resultados,
conviene conocer y disponer de herramientas especificas
para cada función. Algunos modelos de panel con
decoración requieren además de la instalación de
metacrilato, lo cual supone esfuerzos añadidos
(agujereado, instalación rebajada sobre la superficie,
etc. En caso de duda sobre cual será el resultado o la
consecuencia de una operación tuya en el panel, siempre
es fundamental hacer pruebas previas en un tablero de
desecho. Eso nos hará ir con seguridad y ahorrarnos
disgustos. Infórmate antes de si vas a poder realizar lo
que has diseñado. Si no es así o no te atreves, no hay
motivo para no recurrir a servicios de profesionales
como carpinteros o pintores. No quiere esto decir que
con lo básico no podamos conseguir resultados tan buenos
como los de un profesional. Es cuestión de suplir la
falta de talento y conocimiento con esmero y dedicación,
algo que no vas a encontrar en los demás. Eso si, si vas a
buscar ayuda de un profesional para por ejemplo, pintar
el panel, más vale que sea un conocido, porque de lo
contrario es probable que no acepte el trabajo. Aun así,
ármate de paciencia para esperar meses antes de que se
acuerde de ti. Si no tienes paciencia, hazlo tu mismo.
Hay quien pinta su panel con un simple spray o a rodillo
y los resultados son bastante buenos.
En relación con el tema de la ergonomía, la elección
acertada de componentes es primordial para que nuestro
panel sea una fuente de disfrute y no de frustración. Lo
ideal seria poder usar o tocar varios modelos de palanca
o botones, bien a través de amigos, en los salones
recreativos o incluso comprando varios modelos para
elegir el que más nos satisfaga. Hacer una conexión
improvisada para probar los mandos en situación real de
juego será la prueba definitiva. Lo que nunca debes
hacer es dejarte seducir por el primer modelo que caiga
en tus manos y menos confiar meramente en su apariencia.
Un mando puede parecerte muy bueno, pero malo cuando lo
comparas con otro superior o de características más
adecuadas a tus gustos. También hay que tener cuidado
con los consejos de otros usuarios. Cada modelo de
palanca y botón tiene sus partidarios y detractores.
Puedes leer que existe un absoluto consenso sobre que
modelo o que estilo de mando es mejor o superior a otro
y comprobar como te equivocas plenamente al haber
confiado a ciegas en ese criterio general. Existe una
absurda tendencia últimamente de distinguir entre mandos
occidentales y orientales, algo que no tiene ningún
sentido, ya que dentro de la diversidad de palancas
occidentales (muchas de ellas de fabricación nacional)
encontramos tantas diferencias entre unas y otras como
las que hallamos si las comparamos con los mandos de
bola japoneses. Lo que si puedo constatar es que de
entre los modelos europeos he probado varias palancas
muy satisfactorias y ninguno de entre los japoneses,
palancas bonitas y bien fabricadas, pero imprecisas y frustrantes. Igual
ocurre con los botones, donde encontramos una garantía
de 10 millones de pulsaciones en los modelos
occidentales, frente al escaso 1 millón de los incómodos
botones (convexos o planos) provenientes de Japón. En
conclusión, mucho ojo con creerse todo lo que se dice
por Internet y, sobre todo, con las mentiras sobre la
supuesta superioridad de los controles japoneses, una
corriente de opinión que nace de la ignorancia y de la
moda projapo.
Si
quieres visitar el análisis más exhaustivo de Internet
de controles arcade, pásate por esta web
(enlace).
Ahí encontrarás datos objetivos con los que poder elegir
tus mandos de entre decenas de modelos: recorrido hasta
el microinterruptor, recorrido total, resistencia de
oposición, tipo de comportamiento, etc. Además se
incluyen interesantísimas secciones con tutoriales sobre
construcción, modificaciones, y artículos sobre
ergonomía y otros temas relacionados. El problema es que
casi toda la web está en polaco. En inglés, la visita
imprescindible es esta web
(enlace), sobre todo para
temas relacionados con el bricolaje. Resulta
tremendamente didáctica e ilustrativa, cubriendo todas
las etapas de la construcción de un panel con riguroso
detalle. Lo malo es que es que el autor se ve afectado
por la moda de los bonitos paneles y componentes nipones
y no ve mas allá de la construcción del cansino panel
compacto y sin inclinación.
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Datos de varias palancas |
También
quisiera recordar que no estamos limitados a la
tradicional combinación de palanca más botones. Si
nuestro proyecto es crear un panel que permita jugar a
toda clase de juegos arcade, existe la posibilidad de
crear enormes paneles de 4 jugadores, con spinner,
trackball, joysticks dedicados de 4 direcciones, etc. Es
poco habitual en mandos de escritorio, pero viable. Eso
si, la complicación técnica se multiplica, especialmente
en el tema electrónico. Es interesante no dejarse llevar
por ambiciones desmedidas en este sentido y ser
sensatos, pensando en que juegos vamos a utilizar
principalmente para decidir que controles interesa
realmente instalar. Puede que un panel enorme y
sobrecargado de mandos nos traiga a la hora de la verdad
una serie de inconvenientes que comprometen la ergonomía
y que tan sólo tendrían sentido en una MAME cabinet. Mi
punto de vista es que, si quieres un spinner, lo
fabriques como un mando independiente. Incluso los
paneles sencillos para dos jugadores no son
excesivamente populares frente a la versatilidad y
comodidad de disponer de dos paneles independientes.
Llegamos a la parte de la electrónica. La cantidad
de palancas, botones y otros artefactos determinará la
interfaz de control que tengas que usar. No es lo mismo
un panel con controles digitales para un sólo jugador
que un mando doble, con spinner, trackball, etc. No me
extenderé sobre esto porque hay bastante información en
la red sobre interfaces de control. Es de lógica buscar
una solución lo más barata y universal posible. Por eso
los hacks de mandos baratos de PSX son tan populares
para paneles individuales de controles digitales.
Ofrecen un número suficiente de controles y permiten ser
conectados a multitud de máquinas mediante adaptadores.
El funcionamiento de casi todos los adaptadores es
impecable. Es posible que el tema soldador sea aun más
temido que la carpintería. Mi consejo es practicar. Si
vas a realizar un hack de un pad de psx barato, compra 2
ó 3 y haz pruebas sobre uno de ellos. Practica con el
tester para encontrar los puntos donde soldar y
comprueba sin miedo en caliente que lo que haces
funciona. El tema del como conectarlo todo puede parecer
enrevesado en un principio pero te aseguro que es de las
partes del proceso de fabricación más entretenidas y
sencillas.
En definitiva, paciencia, criterio,
sentido común y mucha información son las claves para
que el diseño de tu panel sea el adecuado. Debes dejarte
aconsejar por los demás, pero no creerlo todo como
verdades absolutas, ni desconfiar de tu propio criterio.
Ante todo, debes estar seguro de que lo que vas a
fabricar es lo que tienes en mente y de que esto que
tienes en mente es lo que quieres y necesitas. En
general conviene ser prácticos y realistas. Las
soluciones sencillas suelen ser las más adecuadas. |
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Añado este apartado final como actualización para dar a
conocer el panel que realicé por encargo de un amigo
varios meses después de terminar el Battle Box. Si
hacéis clic en la imagen, podréis ver una galería de
fotos que retrata el proceso de fabricación y algunas
explicaciones sobre el proyecto.
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